La probable continuidad de Lionel Scaloni al frente de la Selección argentina tiene una explicación sencilla: el entrenador campeón del mundo en Qatar y subcampeón en Estados Unidos observa futuro, material y, sobre todo, hambre de volver a ganar. Aunque Lionel Messi ya no estará y varios de sus compañeros históricos también se despedirán, una nueva generación exige protagonismo. Esa es la convicción del técnico nacido en Pujato, que empieza a manifestarse en el campo de juego.

La seriedad con la que la Scaloneta afrontó su primer amistoso tras la derrota contra España en Nueva Jersey fue una señal clara de esa sed de gloria y revancha. Argentina venció 4-0 a Bolivia con goles de Lautaro Martínez, Nicolás Paz, Cristian Romero y José Manuel López.
La prioridad ahora será conformar un equipo sin Messi, probablemente el desafío más complejo en la carrera de Scaloni. Reemplazar a Lionel es imposible; sólo se puede mitigar su ausencia con un conjunto en conjunto, no con un solo futbolista. Cargar esa responsabilidad sobre un joven como Paz, por ejemplo, sería excesivo. El zurdo de Como mostró grandes cualidades, evidenciadas en el gol que anotó tras una diagonal desde la derecha hacia el centro y asistencia precisa de Exequiel Palacios, autor de un gran partido.
El equipo se paró con su habitual esquema 4-4-2, aunque en varios momentos mutó a un 4-2-3-1, con Julián Álvarez desplazándose detrás de Lautaro Martínez. La novedad estuvo en los laterales: Agustín Giay mostró mayor soltura que el debutante Román Vega, de físico similar a Nicolás “Licha” Martínez, líder de la defensa junto a Cristian “Cuti” Romero, quien estrenó la capitanía y celebró ante su público con un certero cabezazo para el 3-0.
Scaloni también le dio espacio a Palacios, futbolista que le gusta y que ha tenido escasas oportunidades. El ex River respondió, siendo uno de los mejores: destaca por su presión y capacidad de pase. A pesar de que se pensaba que su ciclo había terminado tras el Mundial, el entrenador confía en él y Palacios demostró estar vigente.
Alexis Mac Allister mostró toda su jerarquía. Con el tranco de un crack, el mediapunta del Liverpool brilló al inventar pases, como la asistencia al primer gol de Lautaro Martínez, aunque el delantero parecía estar adelantado. Junto con Palacios conformó una sólida dupla en el centro del campo, disipando la ausencia de Leandro Paredes y Rodrigo De Paul.
El desempeño de Paz resulta alentador. El cuerpo técnico decidió no asignarle todavía la camiseta número 10 para evitar presiones innecesarias. Aunque aún apresura ciertos pases por juventud, su talento es notable y despliega también sacrificio defensivo retrocediendo por la banda derecha. El golazo que anotó, picando la pelota ante la salida del arquero, le dará confianza para lo que viene.
Otra novedad fue la apuesta por el doble nueve: Julián Álvarez y Lautaro Martínez mostraron no solo calidad, sino también una buena química. Se buscan y se complementan sin celos. El duelo contra Bolivia fue solo el primero de muchos. Sin embargo, el gol de “El Toro” dejó una sensación extraña: ¿cómo no jugó ni un minuto en la final del Mundial? Esa pregunta, inquietante, acompañará a Scaloni por mucho tiempo, así como Néstor Pekerman aún reflexiona sobre por qué no puso a Messi en Alemania 2006.
En el segundo tiempo, Franco Mastantuono y Valentín Barco entraron con buen nivel, mientras debutaron Valentín Gómez, Leonel Flores —quien encaró en todas sus intervenciones—, Santiago Simón y Enzo Fernández. Con ellos, ya suman 70 jugadores convocados en la era Scaloni. José Manuel “Flaco” López anotó el cuarto gol sobre el final, tras haber tenido otro tanto anulado por una decisión polémica.
Así, el 4-0 frente a Bolivia en Córdoba podría quedar en la historia como la noche en la que la Scaloneta inició su segunda renovación. Con pocas referencias a Messi dentro y fuera del campo, Argentina goleó y gustó, combinando caras nuevas en el césped con los habituales en el banco. Hay futuro; por eso Scaloni continuará.
Radio Municipal 92.5 Mhz A tu lado en todo momento!